miércoles, 17 de diciembre de 2008

Criterios para la Observación, Control y Corrección de Ejercicios de Musculación para la Salud

Al respecto del equilibrio y colocación del cinturón escápulo-humeral es necesario observar ciertos aspectos previos que aseguren una correcta y eficiente ejecución de los ejercicios y eviten un riesgo potencial e iniciar un mecanismo lesional al que se debe atender mediante la prescripción de ejercicios que eviten desequilibrios nada deseables ( Guillen Romero y cols, 1999)
La tendencia de cierta musculatura, a este nivel, a la hipertonía-hipotonía (musculatura tónica vs. fásica) y con ello a ciertas actitudes como la hipercifosis.
Debemos asegurar (atención a la necesidad de un estudio previo según actividad laboral-musculatura prestación) un fortalecimiento de la musculatura rotadora externa y potenciación musculatura axioescapular (trapecio y serrato anterior sobre todo en cadena cinética cerrada) para asegurar rotación-estabilización escápula.
Estiramientos específicos musculatura hombro anterior y pectoral evitando la anteversión del hombro y limitaciones en el equilibrio de línea escápulo-humeral (rotación externa
Evitar trabajos (o realizar modificaciones a este respecto) por encima del nivel del hombro (no sólo por los problemas en dicha articulación sino por la anteversión pélvica, y con ello aumento de la lordosis lumbar, asociada en la abducción brazos bilateral por encima de la cabeza)
Y muy importante, asegurar un correcto y sincrónico ritmo escápulo-humeral, insistiendo en la mejora de la técnica previa al aumento de la carga de entrenamiento (manejamos grandes cargas con incorrectas ejecuciones y además con un desequilibrio muscular previo) respetando los ROM (rangos de movimiento) recomendados.

Efectos fisiológicos de la terapia acuática. • Indicaciones de la terapia acuática.

La inmersión en agua tibia (30º C) además de facilitar la realización de ejercicios no realizables fuera del medio acuático, provoca una serie de efectos fisiológicos (Haralson, 1999):1 - Incrementa la circulación superficial y el aporte sanguíneo a los músculos.2 - Incrementa el metabolismo general.3 - Disminuye la hipersensibilidad de las terminaciones sensitivas.4 - Relaja la musculatura de forma generalizada.
Indicaciones de la terapia acuática.Las indicaciones generales de la terapia acuática incluyen todas las patologías que afecten al aparato locomotor en las que deseemos reducir el dolor, el espasmo muscular, el edema, y aumentar el arco de movilidad y la fuerza muscular.Muchas de estas patologías requieren diferentes niveles de descarga en tierra. Por ejemplo, inmediatamente tras una lesión lumbar, los pacientes suelen estar tan doloridos que les impide realizar ejercicio. Muchos de los ejercicios realizados en tierra (bajo el efecto de la gravedad) tienen el riesgo potencial de incrementar la presión intradiscal, provocando un incremento del dolor (Konlian, 1999). Cole et al. (1996), en su revisión del uso de la terapia acuática en los dolores lumbares, concluyen que en el agua los pacientes toleran mucho antes la realización de ejercicios debido a la ausencia de gravedad que disminuye la presión intradiscal, el dolor y el espamo muscular. La eficacia de la terapia acuática en la patología lumbar quedó demostrada en el estudio realizado por Ariyoshi et al. (1999). En este estudio se realizó potenciación de la musculatura abdominal, gluteos, cuadriceps e isquisural y estiramientos de cadera, espalda, isquiosural y gemelos. La mejoría de los pacientes se mantuvo más allá de los 6 meses tras el tratamiento en un 90% de los casos.Varios son los autores que han demostrado que la terapia acuática es efectiva en cuanto a mejorar la fuerza muscular así como la flexibilidad lumbar y general. (Hoeger at al., 1993; Sanders, 1993; Miss, 1988; Routi et al. 1994; Barreta 1993).De todos ellos tiene un interés particular el trabajo realizado por Sanders (1993) en el que se objetivó un incremento de la fuerza abdominal sin realizar ningún ejercicio específico de potenciación de dicha musculatura. Este es un hecho importante debido al que el tono abdominal en la patología lumbar juega un papel fundamental, siendo considerada por algunos autores como una verdadera “faja” natural. Esta mejoría fue atribuida a la posición vertical y dinámica utilizada durante la actividad acuática. Hoeger et al. (1993) demostraron que ejercicios rítmicos en agua no profunda produjeron mayores incrementos de fuerza que las clases de aerobic de bajo impacto.En cuanto a la flexibilidad Barretta et al (1993), y Hoeger et al (1993) objetivaron importantes mejoras en los acortamientos de la musculatura isquiotibial así como de la movilidad de la columna lumbar.Además de los estudios sobre patología de columna, existen otros estudios científicos que demuestran una evolución clínica positiva en otras patologías: artrosis de rodilla, patología reumática, patología de hombro, y en poblaciones específicas como deportistas y tercera edad.La causa más frecuente de dolor articular se debe a cambios artrosicos que se generan con el paso del tiempo. La terapia acuática provoca una reducción de la carga que soporta la articulación (al eliminar la gravedad), reduciendo el espasmo muscular e incrementando el arco de movimiento (Templeton et al. 1996). Wyatt et al. (2001) encuentran diferencias estadísticamente significativas en la percepción del dolor al comparar el tratamiento acuático con la rehabilitación convencional en pacientes con artrosis. Asimismo, los estudios electromiográficos realizados por Poyhonen et al. (2001) objetivaron una menor activación de la musculatura antagonista de la rodilla durante los movimientos de flexo-extensión realizados en el agua. La importancia de este hallazgo es que demuestra una mayor relajación de la musculatura antagonista, lo que permite lograr un arco de movimiento mayor y una potenciación muscular más progresiva y menos dolorosa. Los beneficios de la potenciación muscular en los pacientes afectos de artrosis se encuentran sobradamente demostrados en la literatura científica. En los pacientes afectos de patología reumática Templeton et al .(1996) y McNeal RL et al (1990) demostraron la utilidad de la terapia acuática en el incremento del arco de movimiento, disminución del espasmo muscular, disminución del dolor e incremento de la fuerza muscular. Norton et al. (1996) objetivaron resultados equiparables entre el tratamiento convencional y el tratamiento acuático en paciente en los que se había llevado a cabo una reconstrucción del ligamente cruzado anterior de la rodilla. Más recientemente, Camillieri y cols. (2002) han demostrado que un grupo de pacientes intervenidos de rotura de ligamento cruzado anterior y sometidos a terapia acuática mostraron una recuperación más precoz y eficiente que otro grupo que realizó rehabilitación convencional.Una de las articulaciones que potencialmente más se pueden beneficiar del tratamiento acuático es el hombro. Tal y como demostraron Kelly et al (2000), en un estudio aleatorizado a ciego simple, al comparar la activación electromiográfica de la musculatura del hombro en ejercicios realizados en el agua y fuera de ella, en el agua la musculatura se activó hasta cinco veces menos. Ello va a permitir trabajar un arco de movilidad mayor, más tempranamente y con seguridad para el paciente.

FISIOTERAPIA ACUÁTICA. INDICACIONES Y TIEMPOS DE RECUPERACIÓN

La terapia acuática, o uso del agua como medio rehabilitador, está tomando cada vez un papel más importante dentro del campo de la rehabilitación. La terapia acuática se define como la realización de ejercicios terapéuticos en el agua utilizando una variedad de posicionamientos incluyendo decúbito supino, posiciones verticales y reclinadas. (Framroze 1995).El agua se convierte en un medio único para la rehabilitación debido a sus propiedades físicas: flotación, viscosidad y las presiones hidrostáticas e hidrodinámicas.Mediante la propiedad de flotación se disminuye hasta en un 90% el efecto de la gravedad. La flotación se explica mediante el principio de Arquímedes, el cual afirma que todo cuerpo sumergido en un fluido experimenta un empuje vertical y hacia arriba igual al peso de fluido desalojado (Golland, 1981). En otras palabras, la fuerza de flotación del agua disminuye la carga axial de la columna y en las articulaciones de carga proporcionalmente al grado de inmersión. Por ejemplo, estando de pie con el agua a nivel del torax , el peso corporal se reduce un 60% en la articulaciones y la columna. (Prins J, 1999). Esencialmente, esto da al paciente y al terapeuta la habilidad de controlar las fuerzas de compresión sobre las articulaciones solamente con variar el grado de inmersión. La segunda propiedad física del agua, la viscosidad, se origina por la fricción de los fluidos. Debido a la viscosidad moverse en el agua es como levantar “una pesa líquida”: cuanta más fuerza se emplee, mayores son las fuerzas de resistencia que actúan contra uno. La “pesadez” del agua facilita el esfuerzo específico variable o adaptable. Este tipo de acondicionamiento “dinámico” del músculo para la resistencia no puede conseguirse de manera similar con máquinas de resistencia variable clásicamente utlizadas en los gimnasios convencionales. El entorno acuático permite fortalecer los músculos en una postura funcional/erguida, sobre todo dentro de la zona del tronco. El hecho de realizar ejercicios locomotores básicos (es decir, andar y correr) utilizando la resistencia del agua mejora la funcionalidad porque el cuerpo se estabiliza a sí mismo contra esa resistencia. Así, la auténtica ventaja del ejercicio en el agua radica en su capacidad de ofrecer resistencia específica en una postura funcional erecta (Sanders 2001).Por último, la presión hidrostática es explicada por la Ley de Pascal, la cual establece que la presión aplicada a un líquido encerrado y en reposo, se transmite integralmente a todas las partes del fluido y a las paredes del recipiente que lo contiene. Por lo tanto a mayor profundidad el agua ejerce más presión sobre el cuerpo lo que provoca una mayor retorno venoso. Con este motivo, la presión hidrostática del agua nos ayuda a controlar la inflamación durante los ejercicios acuáticos, favoreciendo el proceso recuperador (Konlian, 1999).

EL ENTRENAMIENTO DE LA TÉCNICA ENTENDIDO COMO APRENDIZAJE MOTOR

1) Al principio del proceso de aprendizaje, antes de la primera realización de la técnica a aprender o a mejorar, se forma el llamado "valor previsto", que consiste en la incorporación del objetivo motor. Se producen, en el deportista, los siguientes procesos:
Captación de las informaciones a través de los órganos sensoriales.
Asimilación de la información que llega a los centros nerviosos más elevados. Formación de una imagen del movimiento.
2) Basada en la imagen del movimiento se crea un proyecto del movimiento, incluyendo la memoria y las experiencias motrices almacenadas. Llegamos así a la programación del movimiento. Se anticipa mentalmente el movimiento completo y fraccionado, lo cual constituye la base para la programación.
3) La ejecución del movimiento empieza cuando el deportista haya tomado la decisión de ejecutarla. Durante esta acción intervienen factores perturbadores, del medio ambiente, que pueden dificultar o impedir el movimiento. En el principiante se intenta disminuir estos factores, facilitándole las condiciones. El deportista experimentado puede preveer estos factores perturbadores, y tenerlos en cuenta a la hora de programar el movimiento.
4) Para conseguir el objetivo motor necesitamos retroalimentaciones durante la acción, lo cual posibilita la continua comparación de las más pequeñas acciones parciales con el objetivo motor entero, su coordinación y adaptación a la situación ambiental actual (percibir detalles durante la acción); la calidad de percepción del deportista puede indicar exactamente en que parte del movimiento ha cometido una falla o error ya que posee una capacidad perceptiva pronunciada.
5) El resultado de la acción se denomina "valor efectivo", la que es percibida por el mismo deportista y/o transmitida por el entrenador. El deportista se imagina otra vez el movimiento y lo compara con la acción esperada. El resultado de esta comparación entre valor previsto y el valor efectivo se incluye en la preparación del siguiente intento.
La valoración de la acción está condicionada por lo tanto por:
la fijación de las partes correctas del movimiento (se memoriza lo que ha salido bien).
la eliminación de las fallas del movimiento. En la fase de principiante, el deportista por sí mismo solo realizará esta comparación entre el valor previsto y efectivo en forma insuficiente y dependerá mucho de la ayuda del entrenador

EL PROGRAMA DE ENTRENAMIENTO CARDIOVASCULAR PARA ALGÚN JUGADOR RECIÉN SALIDO DE LESIÓN

Si usted nunca realizó algún tipo de entrenamiento cardiovascular anteriormente, puede seguir el siguiente programa:
Semana 1
Comience caminando 10-15 minutos cada día. Asegúrese de estirar todos los músculos de las piernas, luego de una entrada en calor completa. Al final de la semana usted debería haber incrementado el tiempo de caminata hasta 30 minutos cada día. Después de cada caminata, estire todos los músculos nuevamente.
Semana 2
Al comienzo de cada sesión de entrenamiento camine durante 10 o 15 minutos y luego comience a correr lentamente. Cada vez que su frecuencia cardiaca exceda la FCO en mas de 10 latidos por minuto, disminuya el paso y camine nuevamente. Camine y corra durante 30 minutos por día pero no exceda los 45 minutos. Si siente dolor o si está agotado descanse un día luego de cada día de entrenamiento. Si se siente bien entrene diariamente.
Semana 3
Camine 10 minutos y luego comience a correr. Siempre observe su frecuencia cardiaca. Si se eleva mas de diez latido por minuto por encima de la FCO, disminuya el paso y camine durante uno o dos minutos. Trate de correr por al menos 5 minutos.
Semana 4
Comience sus sesiones de entrenamiento corriendo lentamente; trate de mantenerse por debajo de la FCO durante los primeros 5 o 10 minutos. Usted ya debería tener suficiente resistencia por lo cual no debería tener necesidad de caminar al comienzo de sus sesiones de entrenamiento.
Semana 5
Corra al menos tres o cuatro veces por semana durante 30-40 minutos en cada sesión. Elongue antes y después de cada sesión.
Semana 6
Realice lo mismo que en la semana 5. Si es capaz de correr a su FCO por más de 45 minutos puede reducir la frecuencia de entrenamiento a 3 veces por semana. Si le es difícil correr por más de 30 minutos, asegúrese de realizar al menos tres sesiones por semana
Durante la realización de su programa de entrenamiento tenga en mente las siguientes reglas:
Elija para su entrenamiento el momento del día que sea mas adecuado para su situación personal
Es esencial mantenerse dentro del 90-110% de la FCO para asegurar la mejora de la aptitud cardiovascular y para quemar grasas en lugar de carbohidratos. Si va muy rápido terminará quemando carbohidratos, lo que posiblemente resultará en una condición llamada hipoglucemia (una condición en donde se sentirá extremadamente agotado y a veces mareado debido a que todo el glucógeno disponible ha sido quemado). Esto puede evitarse fácilmente no excediendo el 110% de la FCO.
Tome su FC de reposo todas las mañanas justo antes de levantarse. Usted solamente necesita tomarse el pulso durante 15 segundos y multiplicar el número de latidos por 4. Un incremento en la FCR es normal en los primeros días luego de haber empezado el entrenamiento pero luego debería disminuir. Si continúa incrementándose tómese uno o dos días más de descanso.
Siempre consuma bebidas luego del ejercicio con el propósito de reponer los líquidos perdidos con la sudoración.

La toma de hierro es una buena medida profiláctica en deportistas

La administración de hierro por vía oral, junto con la toma de antioxidantes y vitaminas, es una buena medida profiláctica contra la anemia en deportistas de alto nivel. Así ha aconsejado José Calabuig, consultor del Departamento de Cardiología de la Clínica niversitaria de Navarra, que ha participado en el XIX Curso de la Asociación Navarra de Medicina del Deporte, que se ha celebrado en Pamplona. Administrar hierro por vía oral para conseguir un aumento de la hemoglobina, hematocrito y de los hematíes, tiene su efecto a los cuatro meses; por esta razón, José Calabuig, consultor del Departamento de Cardiología de la Clínica Universitaria de Navarra, recomienda la administración de hierro por vía endovenosa, junto con vitamina C, ácido fólico y complejo B1, B6 y B12. En general, aconseja a todos los deportistas de alto nivel que practican ejercicio intenso la toma de antioxidantes. Así lo ha afirmado en una conferencia sobre la anemia en el deporte en el XIX Curso Anamede (Asociación Navarra de Medicina del Deporte) que se ha celebrado en Pamplona.

PseudoanemiaExisten autores que no creen en la existencia de la anemia del deportista y describen el fenómeno de la pseudoanemia. "El ejercicio físico regular provoca un incremento del volumen sanguíneo, es decir un aumento del volumen plasmático entre un 10 y 20 por ciento, y un aumento del volumen de glóbulos rojos. Los dos cambios suponen una mejoría en la capacidad funcional aeróbica máxima.También se ha visto que exposiciones repetidas al calor incrementan el volumen plasmático; en contraposición, la deshidratación reduce el volumen plasmático y la resistencia física"."La pseudoanemia conlleva descensos de la hemoglobina por debajo de los valores normales porque se diluye, pero con niveles de ferritina normales, mientras que la deficiencia de hierro moderada se produce con una ferritina descendida y, sin embargo, la hemoglobina se mantiene normal. Si el volumen sanguíneo permanece constante, se produce una reducción de hemoglobina -lo que sería la anemia-, que provocaría una reducción del rendimiento. Si manteniendo el volumen sanguíneo constante se produce un aumento de la hemoglobina -por ejemplo mediante el doping- También se origina un incremento del consumo de oxígeno y de la potencia aeróbica"."La pseudoanemia -según los autores-, es más frecuente que la pérdida de sangre y se normaliza entre tres y cincos días después de cesar el ejercicio. Además, es importante diferenciarla de la hemólisis mecánica, de los déficits de hierro, de pérdidas gastrointestinales y de pérdidas debidas al sudor o a una pobre absorción del hierro. De cualquier forma, es difícil diagnosticar la anemia y evaluar el tratamiento más adecuado".

La toma de hierro es una buena medida profiláctica en deportistas

La administración de hierro por vía oral, junto con la toma de antioxidantes y vitaminas, es una buena medida profiláctica contra la anemia en deportistas de alto nivel. Así ha aconsejado José Calabuig, consultor del Departamento de Cardiología de la Clínica niversitaria de Navarra, que ha participado en el XIX Curso de la Asociación Navarra de Medicina del Deporte, que se ha celebrado en Pamplona. Administrar hierro por vía oral para conseguir un aumento de la hemoglobina, hematocrito y de los hematíes, tiene su efecto a los cuatro meses; por esta razón, José Calabuig, consultor del Departamento de Cardiología de la Clínica Universitaria de Navarra, recomienda la administración de hierro por vía endovenosa, junto con vitamina C, ácido fólico y complejo B1, B6 y B12. En general, aconseja a todos los deportistas de alto nivel que practican ejercicio intenso la toma de antioxidantes. Así lo ha afirmado en una conferencia sobre la anemia en el deporte en el XIX Curso Anamede (Asociación Navarra de Medicina del Deporte) que se ha celebrado en Pamplona.

PseudoanemiaExisten autores que no creen en la existencia de la anemia del deportista y describen el fenómeno de la pseudoanemia. "El ejercicio físico regular provoca un incremento del volumen sanguíneo, es decir un aumento del volumen plasmático entre un 10 y 20 por ciento, y un aumento del volumen de glóbulos rojos. Los dos cambios suponen una mejoría en la capacidad funcional aeróbica máxima.También se ha visto que exposiciones repetidas al calor incrementan el volumen plasmático; en contraposición, la deshidratación reduce el volumen plasmático y la resistencia física"."La pseudoanemia conlleva descensos de la hemoglobina por debajo de los valores normales porque se diluye, pero con niveles de ferritina normales, mientras que la deficiencia de hierro moderada se produce con una ferritina descendida y, sin embargo, la hemoglobina se mantiene normal. Si el volumen sanguíneo permanece constante, se produce una reducción de hemoglobina -lo que sería la anemia-, que provocaría una reducción del rendimiento. Si manteniendo el volumen sanguíneo constante se produce un aumento de la hemoglobina -por ejemplo mediante el doping- También se origina un incremento del consumo de oxígeno y de la potencia aeróbica"."La pseudoanemia -según los autores-, es más frecuente que la pérdida de sangre y se normaliza entre tres y cincos días después de cesar el ejercicio. Además, es importante diferenciarla de la hemólisis mecánica, de los déficits de hierro, de pérdidas gastrointestinales y de pérdidas debidas al sudor o a una pobre absorción del hierro. De cualquier forma, es difícil diagnosticar la anemia y evaluar el tratamiento más adecuado".