Contractura
Muscular
El músculo se contrae de manera
involuntaria. La palpación nos hace ver que
el músculo está duro y doloroso. Se produce
debido a una acción refleja, secundaria a una
lesión muscular o a un traumatismo articular,
una sobrecarga debida al trabajo excesivo, al
cansancio o también a motivos posturales.
Contusión
Hace referencia a un músculo que ha sido
golpeado violentamente durante la
contracción, pudiendo llegar a producir la
rotura de algunos capilares, dejando a la
vista hematomas. Dependiendo de la
magnitud del golpe, la lesión tendrá un grado
variable de afectación, pudiendo provocar
una impotencia funcional al músculo,
motivado por la ruptura de algunas fibras.
Hernia
Muscular
Es la rotura aponeurótica (membrana de tejido conjuntivo fibroso que
envuelve a los músculos) bajo la acción de un traumatismo violento. La
contracción se detecta mediante la palpación de un bulto doloroso, que
difícilmente se puede reducir.
Sobrecarga
Muscular
Es la expresión de un esfuerzo exagerado que limita el movimiento. El
futbolista se encuentra endurecido, poco flexible y con dolor generalizado
sobre todo las zonas más sobrecargadas. Una sobrecarga mal tratada
puede derivar en una contractura.
Calambre
Es la contracción tetánica involuntaria, dolorosa y pasajera de ciertos
fascículos musculares de un músculo o de ciertas fibras. Se produce
espasmo de un fascículo y fatiga acumulada por un déficit circulatorio.
Provoca la impotencia funcional inmediata del músculo afectado. El dolor
permanece también durante el reposo, el estiramiento o la palpación.
domingo, 30 de noviembre de 2008
LESIONES MUSCULARES
Son las lesiones que afectan a los músculos. En el fútbol las causas
pueden ser diversas, pero, normalmente, están motivadas por una
actividad física intensa o excesiva.
Tipos
¿Qué es?
Agujetas
Durante mucho tiempo se pensó que eran cristales de ácido láctico
ubicados en el músculo. Sin embargo, hoy se sabe que son microlesiones
fisiológicas a nivel de las células musculares y del tejido conjuntivo que se
producen en las estructuras de unión de los elementos actínicos (en la
línea z del músculo), es decir, micro-roturas fibrilares. Las agujetas (micro
roturas fibrilares) se producen por un esfuerzo intenso y poco habitual, más
si el trabajo es excéntrico. Aparecen a las 24-48 horas después de haber
realizado la actividad. Pueden tardar en desaparecer de 5 a 7 días, pero
esta cifra es muy variable. El tener agujetas supone para el músculo,
aproximadamente, un 10% menos de fuerza máxima.
Distensión o
Elongación
Muscular
Es una lesión de carácter leve, pero
comparable a una contractura o a una
contusión. Se produce cuando el cuerpo
solicita las fibras musculares por encima de
su umbral de elasticidad.
pueden ser diversas, pero, normalmente, están motivadas por una
actividad física intensa o excesiva.
Tipos
¿Qué es?
Agujetas
Durante mucho tiempo se pensó que eran cristales de ácido láctico
ubicados en el músculo. Sin embargo, hoy se sabe que son microlesiones
fisiológicas a nivel de las células musculares y del tejido conjuntivo que se
producen en las estructuras de unión de los elementos actínicos (en la
línea z del músculo), es decir, micro-roturas fibrilares. Las agujetas (micro
roturas fibrilares) se producen por un esfuerzo intenso y poco habitual, más
si el trabajo es excéntrico. Aparecen a las 24-48 horas después de haber
realizado la actividad. Pueden tardar en desaparecer de 5 a 7 días, pero
esta cifra es muy variable. El tener agujetas supone para el músculo,
aproximadamente, un 10% menos de fuerza máxima.
Distensión o
Elongación
Muscular
Es una lesión de carácter leve, pero
comparable a una contractura o a una
contusión. Se produce cuando el cuerpo
solicita las fibras musculares por encima de
su umbral de elasticidad.
LA INTERVENCIÓN PREHOSPITALARIA URGENTE EN EL CAMPO DE FÚTBOL
En el fútbol podemos encontrar diversos tipos de lesiones, que en
función de su gravedad pueden comprometer más o menos el estado del
deportista. En este trabajo profundizaremos en los tipos de lesiones y
accidentes que pueden llegar a desenlaces graves o muy graves, y, aunque
citaremos las lesiones más frecuentes (óseas, musculares y tendinosas), no
profundizaremos en ellas y dejaremos su tratamiento más completo (síntomas
y primera intervención) para otro trabajo.
función de su gravedad pueden comprometer más o menos el estado del
deportista. En este trabajo profundizaremos en los tipos de lesiones y
accidentes que pueden llegar a desenlaces graves o muy graves, y, aunque
citaremos las lesiones más frecuentes (óseas, musculares y tendinosas), no
profundizaremos en ellas y dejaremos su tratamiento más completo (síntomas
y primera intervención) para otro trabajo.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
ALTERACIONES HORMONALES EN EL SOBRENTRENAMIENTO
Barron y colaboradores (1) reportaron una respuesta disminuida de la ACTH (adrenocorticotrofina), cortisol, hormona del crecimiento y prolactina a la hipoglicemia inducida por insulina en atletas sobrentrenados.
Kereszty (12) reportó bajos niveles de glucosa y una baja curva de tolerancia a la glucosa en el tipo de sobrentrenamiento parasimpático. Estos hallazgos demuestran un metabolismo glúcido alterado en deportistas sobrentrenados.
El sobrentrenamiento prolongado también se ha relacionado con hipofunción adrenocortical (27). La actividad simpatoadrenal disminuye por debajo de los niveles normales, mientras que la actividad del sistema colinérgico permanece disminuida (27).
En el tipo de sobrentrenamiento simpático la tasa metabólica basal está aumentada y existe un balance nitrogenado negativo, lo que se refleja en un estado catabólico.
Estos hallazgos indican que el sobrentrenamiento se asocia con una disfunción del sistema endocrino y del sistema nervioso autónomo (SNA).
Se ha sugerido que en el sobrentrenamiento, el desorden neuroendocrino es producto de una disfunción hipotalámica más que una mal función primaria de las glándulas hormonales periféricas (1). Sin embargo, Persson y colaboradores (25), reportaron una respuesta adrenal disminuida a la ACTH en caballos con sobrentrenamiento. Se atribuyó el sobrentrenamiento en caballos, a un estado de fatiga de glándulas adrenales. Sin embargo, en un estudio prospectivo realizado también en caballos, se encontró una respuesta adrenal normal en relación a la ACTH, en un estado avanzado de sobrentrenamiento (15).
Kereszty (12) reportó bajos niveles de glucosa y una baja curva de tolerancia a la glucosa en el tipo de sobrentrenamiento parasimpático. Estos hallazgos demuestran un metabolismo glúcido alterado en deportistas sobrentrenados.
El sobrentrenamiento prolongado también se ha relacionado con hipofunción adrenocortical (27). La actividad simpatoadrenal disminuye por debajo de los niveles normales, mientras que la actividad del sistema colinérgico permanece disminuida (27).
En el tipo de sobrentrenamiento simpático la tasa metabólica basal está aumentada y existe un balance nitrogenado negativo, lo que se refleja en un estado catabólico.
Estos hallazgos indican que el sobrentrenamiento se asocia con una disfunción del sistema endocrino y del sistema nervioso autónomo (SNA).
Se ha sugerido que en el sobrentrenamiento, el desorden neuroendocrino es producto de una disfunción hipotalámica más que una mal función primaria de las glándulas hormonales periféricas (1). Sin embargo, Persson y colaboradores (25), reportaron una respuesta adrenal disminuida a la ACTH en caballos con sobrentrenamiento. Se atribuyó el sobrentrenamiento en caballos, a un estado de fatiga de glándulas adrenales. Sin embargo, en un estudio prospectivo realizado también en caballos, se encontró una respuesta adrenal normal en relación a la ACTH, en un estado avanzado de sobrentrenamiento (15).
SARCOPENIA, AMBIENTE BIOQUIMICO-METABOLICO Y FUERZA
Para comprender un poco mejor el fenómeno de la sarcopenia, analicemos cuales son y como se manifiestan los cambios que se perciben en las fibras musculares. Si bien durante mucho tiempo se ha informado que la síntesis de proteínas era normal durante el envejecimiento, los estudios más recientes indican que la misma está francamente deteriorada en el músculo esquelético de los ancianos. La velocidad de síntesis fraccional (VSF) de las proteínas del tejido muscular desciende gradualmente en los sujetos mayores (Fukagawa, Minaker, Young, 1989- Yarasheski, Zachwieja, Bier, 1993- Balagopal, Rooyackers, Adey, 1997- Rooyackers, Adey, Ades, Fair 1996). Pero algo no menos importante y de consideración elevada por las consecuencias a futuro, es que dicho descenso ya es evidente en sujetos de mediana edad (alrededor de los 50 años) al compararlos con individuos de 20 años de edad.
Las proteínas del tejido muscular incluyen, básicamente, las estructurales o sarcoplásmicas, y las contráctiles miosina de cadena pesada (MCP) y actina. Las más importantes del músculo que participan en la contracción son la MCP y la actina. Estudios revelaron que la VSF de la miosina de cadena pesada era más baja en individuos mayores, mientras que la VSF de las proteínas sarcoplásmicas no estaba deteriorada (Balagopal P, Rooyackers OE, Adey DB, et al., 1996). Además, se encontró un descenso en la fuerza del músculo con la edad y se correlacionaba con un descenso en VSF de las proteínas del tejido muscular (Balagopal P, Rooyackers OE, Adey DB, et al., 1996). Este descenso en la VSF de la miosina de cadena pesada estaba relacionado con la edad, es decir, disminuía progresivamente desde alrededor de los 20 años para los 50 y agravábase de allí para los 80.
Como podemos apreciar, la sarcopenia tiene una manifestación tardía por sus repercusiones sistémicas, pero sus inicios son bastante más tempranos. Es por ello que la atención de la fuerza en los jóvenes, con ejercicios adecuados y adaptados, resulta en una inversión en salud también a futuro. No es nuevo ni desconocido que justamente los entrenamientos de fuerza a intensidades elevadas son los únicos métodos que actúan sobre la síntesis de las diferentes formas de miosina. Pues con una ajustada estrategia evolutiva de planificación de dicha cualidad bien podemos estar resguardando al organismo de aquellos deterioros propios de la edad, pero no exclusivos ni mucho menos excluyentes.
Tanto el tejido conjuntivo de sostén como la grasa aumentan con los años, por lo que la sarcopenia solo se puede definir como un proceso de reducción en el número o las dimensiones de las fibras. En cuanto al número, según Lexell y col, la disminución de las miofibrillas comienza alrededor de los 25 años de suerte tal que al llegar a los 80 años de edad, la merma está en torno al 40%, con una media de un 8 a 10% por año. Un simple análisis permite advertir que alrededor de los 50 años la pérdida ya ronda el 20%. Merecería aquí considerarse que justamente entre los 30 y los 50 años de vida, las personas procuran alcanzar sus máximos rendimientos profesionales, sociales y económicos, algo que por lo general los compromete con un nivel de vida bastante más cercano al sedentarismo por el consumo de tiempo que implican ese tipo de conquistas. Muchas horas de trabajo y escasa o nula dedicación al cuerpo, tanto en lo inherente a actividad física como con el control nutricional, son las dominantes (a veces por propia elección) en estas dos décadas de nuestra vida. Es quizás en esta fase etaria donde se aproximan con mayor peligro la sarcopenia y el exceso de peso graso. Basta observar las figuras siguientes en lo que respecta a la evolución del peso corporal así como el incremento en las comidas con alto tenor graso en los últimos decenios, para dimensionar la problemática. Allí apreciamos como el exceso de peso graso va de menor a mayor desde los países menos desarrollados a los más ricos (Figura 1) y también se observa (Figura 2) que el contenido de grasas en la alimentación aumenta con los ingresos económicos, aun en los países pobres.
Las proteínas del tejido muscular incluyen, básicamente, las estructurales o sarcoplásmicas, y las contráctiles miosina de cadena pesada (MCP) y actina. Las más importantes del músculo que participan en la contracción son la MCP y la actina. Estudios revelaron que la VSF de la miosina de cadena pesada era más baja en individuos mayores, mientras que la VSF de las proteínas sarcoplásmicas no estaba deteriorada (Balagopal P, Rooyackers OE, Adey DB, et al., 1996). Además, se encontró un descenso en la fuerza del músculo con la edad y se correlacionaba con un descenso en VSF de las proteínas del tejido muscular (Balagopal P, Rooyackers OE, Adey DB, et al., 1996). Este descenso en la VSF de la miosina de cadena pesada estaba relacionado con la edad, es decir, disminuía progresivamente desde alrededor de los 20 años para los 50 y agravábase de allí para los 80.
Como podemos apreciar, la sarcopenia tiene una manifestación tardía por sus repercusiones sistémicas, pero sus inicios son bastante más tempranos. Es por ello que la atención de la fuerza en los jóvenes, con ejercicios adecuados y adaptados, resulta en una inversión en salud también a futuro. No es nuevo ni desconocido que justamente los entrenamientos de fuerza a intensidades elevadas son los únicos métodos que actúan sobre la síntesis de las diferentes formas de miosina. Pues con una ajustada estrategia evolutiva de planificación de dicha cualidad bien podemos estar resguardando al organismo de aquellos deterioros propios de la edad, pero no exclusivos ni mucho menos excluyentes.
Tanto el tejido conjuntivo de sostén como la grasa aumentan con los años, por lo que la sarcopenia solo se puede definir como un proceso de reducción en el número o las dimensiones de las fibras. En cuanto al número, según Lexell y col, la disminución de las miofibrillas comienza alrededor de los 25 años de suerte tal que al llegar a los 80 años de edad, la merma está en torno al 40%, con una media de un 8 a 10% por año. Un simple análisis permite advertir que alrededor de los 50 años la pérdida ya ronda el 20%. Merecería aquí considerarse que justamente entre los 30 y los 50 años de vida, las personas procuran alcanzar sus máximos rendimientos profesionales, sociales y económicos, algo que por lo general los compromete con un nivel de vida bastante más cercano al sedentarismo por el consumo de tiempo que implican ese tipo de conquistas. Muchas horas de trabajo y escasa o nula dedicación al cuerpo, tanto en lo inherente a actividad física como con el control nutricional, son las dominantes (a veces por propia elección) en estas dos décadas de nuestra vida. Es quizás en esta fase etaria donde se aproximan con mayor peligro la sarcopenia y el exceso de peso graso. Basta observar las figuras siguientes en lo que respecta a la evolución del peso corporal así como el incremento en las comidas con alto tenor graso en los últimos decenios, para dimensionar la problemática. Allí apreciamos como el exceso de peso graso va de menor a mayor desde los países menos desarrollados a los más ricos (Figura 1) y también se observa (Figura 2) que el contenido de grasas en la alimentación aumenta con los ingresos económicos, aun en los países pobres.
NIVELES DE EXIGENCIA EN EL AMBITO DE LA FUERZA
En el análisis de la actividad física conveniente para el abordaje de la sarcopenia, los ejercicios de elección que están formulados deben caracterizarse por su alta intensidad y corta duración. Las tradicionales propuestas como por ejemplo la natación, la marcha o la bicicleta están desaconsejadas sencillamente por no poder alcanzar a través de ellas el umbral mínimo de exigencia capaz de estimular la biosíntesis proteica, requisito indispensable para contrarrestarla Resulta hasta obvio recordar a esta altura sobre la prudencia que deberá tenerse cuando se pretende dosificar las cargas de trabajo físico en las personas que padecen esta problemática por cuanto en un principio no estarán aptas para tolerar ciertos esfuerzos. La lenta progresión tanto en volumen como en intensidad deberá regir nuestro proceso y planificar, si se quiere, un mesociclo de al menos tres meses dentro de esfuerzos que no superen el 30% a 40% de 1MR (fase adaptativa) para luego sí aspirar (también con cautela y graduación acorde a las posibilidades) a los niveles de exigencias aconsejados, los que deben ubicarse alrededor del 70% de 1MR.
NUTRICIÓN Y RESPUESTAS HORMONALES
Las hormonas regulan casi cada proceso fisiológico en el cuerpo. Metabólicamente, las hormonas regulan la síntesis y la interrupción de proteínas, carbohidratos y lípidos. Así, las hormonas juegan un papel integral en la regulación de genes, coordinación de la selección de combustible y la división de sustancias nutritivas, que con el tiempo se convierten en tejido magro y adiposo. El impacto de hormonas en el mediar de los efectos de nutrición sobre respuestas agudas y crónicas al ejercicio de fuerza mal es entendido y requiere la remota investigación en el nivel celular donde la señal en el receptor y el nivel génico inicia la cascada de acontecimientos que conducen al aumento de proteína. Un primer punto de entendimiento es como la entrada alimenticia afecta en general y en particular la resistencia hormonas inducidas por ejercicio como la insulina, la hormona de crecimiento (GH), el factor-I de crecimiento parecido a una insulina (IGF-I), testosterona, y cortisol porque estas hormonas tienen papeles principales en la regulación de proteína, carbohidratos y en el metabolismo de los lípidos.
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