martes, 25 de noviembre de 2008

¿COMO PREVENIR EL SOBRENTRENAMIENTO?

Una de las medidas más importantes para prevenir el sobrentrenamiento es la construcción de un programa balanceado y de aumento gradual de la carga de trabajo. Los aumentos súbitos del volúmen o intensidad del entrenamiento deberían ser evitados. Un programa de entrenamiento estructurado, en el que varíe el volúmen y la intensidad de entrenamiento en una forma ondulante, es un método recomendado para evitar el sobrentrenamiento.
En general, se recomienda alternar días de trabajo intenso con días de actividades de resistencia, a baja intensidad. Se debe evitar la monotonía del entrenamiento (18). Si el atleta presenta fatiga crónica, se sentirá mejor con un subentrenamiento que con un sobrentrenamiento (26). Pero ocurre, frecuentemente, que los atletas se inclinan por cargas extras de trabajo cuando se siente bien. En este caso, dicha práctica deberá ser evitada, dado que, al parecer, están sólo a un paso del sobrentrenamiento.
En el sobrentrenamiento los niveles plasmáticos de enzimas de origen muscular y la urea pueden estar elevados (9, 13, 21, 23). La determinación regular de hemoglobina, hematocrito y glóbulos rojos pueden detectar modificaciones. Una disminución de la hemoglobina puede ser un índice de sobrentrenamiento (26).
Dado que los niveles hormonales pueden ser alterados después de la sobreestimulación física (27), el monitoreo de niveles plasmáticos de cortisol y hormonas sexuales también pueden indicar sobredemanda.
Otros indicadores de aumento de susceptibilidad al sobrentrenamiento son: disminución del peso corporal, aumento de sed y consumo de fluídos en la tarde y en la noche, menor sueño que el normal y aumento de la frecuencia cardíaca normal en la mañana (26).
Por lo tanto, se recomienda registro de peso frecuente, control de la frecuencia cardíaca de reposo, chequeo del estado de salud general, supervisión de rendimiento y carga de entrenamiento de los deportistas. Las dificultades en completar el entrenamiento en días sucesivos, tensión, dolor muscular y fatiga aumentada se deben interpretar como recuperación insuficiente.

¿COMO TRATAR EL SOBRENTRENAMIENTO?

La detección temprana del sobrentrenamiento es importante, dado que el tiempo necesario para la recuperación es proporcional al estado de sobrentrenamiento. Dado que los mecanismos fisiopatológicos involucrados en el sobrentrenamiento son ampliamente desconocidos, el tratamiento es de carácter empírico más que científico. En el sobrentrenamiento de corta duración, el entrenamiento debería ser interrumpido por tres a cinco días (4). Después de este período de reposo, el entrenamiento debe ser reducido, disminuyendo el volúmen total y manteniendo la intensidad para no perder las adaptaciones.
Cada sesión de entrenamiento debería ser alternada con un día de descanso.
Cuando el atleta está muy sobrentrenado, el entrenamiento debe ser disminuido drásticamente. Tampoco podrá participar en las competencias hasta que haya ocurrido la recuperación (18). Se recomiendan suficientes períodos de reposo, sueno, relajación y nutrición adecuada (11, 13, 18).
En el caso de desórdenes del sueño se ha considerado el apoyo de administración de sedantes (11, 18). También se han comunicado resultados favorables con la administración de esteroides anabolizantes en atletas sobrentrenados (12). No existen otros estudios que confirmen este tratamiento.

Suplementación de Carbohidratos durante el Ejercicio Eduard F. Coyle1

El glucógeno muscular y la glucosa del plasma son oxidados por el músculo esquelético para proveer la energía de los carbohidratos necesaria para realizar ejercicio enérgicamente durante varias horas (por ejemplo, al 70 % del consumo máximo de O2). Al incrementarse la duración del ejercicio hay un cambio progresivo del aporte de glucógeno muscular hacia la glucosa de la sangre. La concentración de glucosa en la sangre declina hasta niveles de hipoglicemia (por ejemplo, 2.5 mmol/1), en ciclistas bien entrenados después de ± 3 h de ejercicio y esto parece causar fatiga muscular al reducir la contribución de glucosa de la sangre al metabolismo de oxidación. La alimentación con carbohidratos durante el ejercicio retrasa la fatiga de 30 a 60 min, aparentemente al mantener la concentración de glucosa de la sangre y el porcentaje de oxidación de carbohidratos necesarios para ejercitarse enérgicamente. Los alimentos carbohidratados no ahorran la utilización de glucógeno muscular. Se usa muy poco glucógeno muscular para la producción de energía energía, durante un período de 3 - 4 hs de ejercicio prolongado, cuando se ingirieron carbohidratos, sugiriendo que la glucosa de la sangre es la fuente predominante de carbohidratos. En este momento, el suministro de glucosa exógena excede 1 g/min (por ejemplo, l6 mg/kg/min), como lo evidencia la observación de que una infusión intravenosa de glucosa a esta tasa, es requerida para mantener la glucosa de la sangre a 5 mmol/L. De todos modos, en ese momento, este grupo de ciclistas no pueden ejercitarse más intensamente que al 74 % de su consumo máximo de O2, sugiriendo un límite para la tasa a la cual la glucosa de la sangre puede ser usada para energía. Es importante darse cuenta que la suplementación carbohidratada durante el ejercicio retrasa la fatiga por 30-60 min, pero no previene la fatiga. En conclusión, la fatiga durante el ejercicio exhaustivo prolongado se debe, a menudo, a una inadecuada oxidación de carbohidratos. Esto es, en parte, el resultado de una hipoglicemia, lo cual limita la oxidación de carbohidratos y causa fatiga muscular. El suministro de carbohidratos durante el ejercicio exhaustivo mantiene la oxidación de glucosa de la sangre y retrasa la fatiga por 30-60 min, pero no previene la fatiga, la cual eventualmente resulta a causa de otros factores, hasta ahora desconocidos.

Entrenamientos a la medida de la sangre

La práctica de un buen entrenamiento, adecuado a las características físicas de cada jugador de fútbol, es una de las claves para que su respuesta en el terreno de juego sea óptima. Roberto Sassi, preparador físico del Chelsea inglés, ha participado en el Congreso Científico Internacional de Fútbol. El organismo de cada futbolista responde de una forma distinta al entrenamiento físico, de manera que se deben individualizar los ejercicios en función de los resultados de los análisis de sangre y no únicamente según los test de campo. Esta es la teoría que ha defendido el italiano Roberto Sassi, preparador físico del Chelsea inglés, durante el Congreso Científico Internacional de Fútbol celebrado en Salamanca. Sassi, que entre otros grandes del fútbol europeo ha trabajado con Claudio Ranieri en el Valencia y en el Atlético de Madrid, ha asegurado que "las variables hematológicas expresan la adaptación de cada jugador a los ejercicios físicos".Partiendo de esta premisa, el preparador italiano considera que no basta con la información que aportan los análisis de frecuencia cardíaca, ácido láctico, electroestimulación o velocidad en carrera, sino que es necesario someter a los jugadores de alta competición a unos controles hematológicos periódicos, y en función de sus resultados establecer un entrenamiento personalizado. Se sustituye por tanto el concepto de entrenamiento largo e intenso por una serie de ejercicios adaptados a la respuesta que el organismo tiene ante el trabajo físico, ya que "el mismo trabajo afecta de manera distinta a cada jugador".Con esta fórmula, según ha dicho Sassi, no sólo se consigue evitar la fatiga física, sino que se pueden prevenir otras complicaciones de tipo más subjetivo asociadas al agotamiento, como el nerviosismo o el insomnio.Este modelo de preparación física aplicado por Roberto Sassi desde que coincidió en España con Jorge Candel, jefe de los servicios médicos del Valencia, define la carga de entrenamiento que precisa cada futbolista en función de los niveles en sangre de urea, amonio, leucocitos, CPK, hierro, ferritina, glóbulos rojos, magnesio, ácido úrico, cortisona, testosterona, hematocrito, hemoglobina, LDH, triglicéridos, colesterol total, y de la relación testosterona/cortisona. Así se define el perfil fisiológico que resulta de la asimilación del entrenamiento y se indivualiza la preparación.Tres gruposEl preparador físico italiano divide todas esas variables en tres grupos que determinan la anemia, el volumen y la intensidad.En el primero se incluyen todos aquellos niveles que indican una modificación de la anemia: hierro, ferritina, glóbulos rojos, hematocrito, hemoglobina, transferrina, MCHC, CHCM, VCM.En el segundo, los que indican variaciones en la absorción del volumen del entrenamiento: urea, amonio, leucocitos, magnesio, hematocrito, hierro, ferritina, CPK, triglicéridos y colesterol total.En el tercero están los que indican la adaptación a la intensidad del entrenamiento: amonio, ácido úrico, CPK, cortisona, testosterona, testosterona/cortisona, noradrenalina, hemoglobina, glóbulos rojos y LDH.Cinco análisisRoberto Sassi, preparador físico del Chelsea inglés, propone realizar un total de cinco análisis de sangre a lo largo de la temporada, uno cada dos meses. Así lo ha aplicado durante los últimos cinco años en los equipos en los que ha estado y, los resultados han sido muy positivos: "Permite tener un control más exhaustivo de cada jugador". A pesar de sus beneficios, Sassi considera que este "modo racional de trabajo se está utilizando en pocos equipos".Según los resultados, los jugadores se dividen en tres grupos: los que presentan algún problema de anemia, los que precisan una reducción del volumen, y los que tengan problemas de intensidad. A cada grupo se le marcan ejercicios distintos y adaptados: a los del primer grupo se les reduce el trabajo de carrera larga, a los que presenten deficiencias de hierro se les reduce la intensidad del trabajo y, a los del tercer grupo se les disminuye el trabajo de sprint.






La toma de hierro es una buena medida profiláctica en deportistas
La administración de hierro por vía oral, junto con la toma de antioxidantes y vitaminas, es una buena medida profiláctica contra la anemia en deportistas de alto nivel. Así ha aconsejado José Calabuig, consultor del Departamento de Cardiología de la Clínica niversitaria de Navarra, que ha participado en el XIX Curso de la Asociación Navarra de Medicina del Deporte, que se ha celebrado en Pamplona. Administrar hierro por vía oral para conseguir un aumento de la hemoglobina, hematocrito y de los hematíes, tiene su efecto a los cuatro meses; por esta razón, José Calabuig, consultor del Departamento de Cardiología de la Clínica Universitaria de Navarra, recomienda la administración de hierro por vía endovenosa, junto con vitamina C, ácido fólico y complejo B1, B6 y B12. En general, aconseja a todos los deportistas de alto nivel que practican ejercicio intenso la toma de antioxidantes. Así lo ha afirmado en una conferencia sobre la anemia en el deporte en el XIX Curso Anamede (Asociación Navarra de Medicina del Deporte) que se ha celebrado en Pamplona.Menos hemoglobina La anemia se ha definido como la disminución de la cantidad total de hemoglobina, que en varones estaría por debajo de 12 gr y en mujeres por debajo de 11. Además de la hemoglobina, es importante tener en cuenta las cifras de hierro en sangre (transferrina ferritina) y de hematocrito -volumen corpuscular medio y hemoglobina corpuscular.- "Los hematólogos no se suelen sentirse sensibilizados ante este tipo de alteraciones hasta que no aparecen hemogramas con hemoglobinas de 9 o de 8". Para el experto, "los especialistas no suelen tener ningún cuidado especial por las personas que practican deporte.En estos casos el único tratamiento que recomiendan es la administración de hierro por vía oral".Según ha afirmado Calabuig, "para valorar cambios en los deportistas es interesante monitorizar desde edades tempranas todos los parámetros relacionados con el hierro -hemogramas, ferritinas, hierros, volúmenes corpusculares medios-, cada dos meses, porque cada deportista va a responder de una manera diferente al ejercicio".Es importante tratar los valores bajos de ferritina, aunque no haya síntomas de anemia. "El hierro se utiliza para, a largo plazo, sintetizar hematíes y a corto plazo, para realizar un esfuerzo físico potente. De hecho, los ciclistas se ponen hierro endovenoso diariamente en etapas muy duras.PseudoanemiaExisten autores que no creen en la existencia de la anemia del deportista y describen el fenómeno de la pseudoanemia. "El ejercicio físico regular provoca un incremento del volumen sanguíneo, es decir un aumento del volumen plasmático entre un 10 y 20 por ciento, y un aumento del volumen de glóbulos rojos. Los dos cambios suponen una mejoría en la capacidad funcional aeróbica máxima.También se ha visto que exposiciones repetidas al calor incrementan el volumen plasmático; en contraposición, la deshidratación reduce el volumen plasmático y la resistencia física"."La pseudoanemia conlleva descensos de la hemoglobina por debajo de los valores normales porque se diluye, pero con niveles de ferritina normales, mientras que la deficiencia de hierro moderada se produce con una ferritina descendida y, sin embargo, la hemoglobina se mantiene normal. Si el volumen sanguíneo permanece constante, se produce una reducción de hemoglobina -lo que sería la anemia-, que provocaría una reducción del rendimiento. Si manteniendo el volumen sanguíneo constante se produce un aumento de la hemoglobina -por ejemplo mediante el doping- También se origina un incremento del consumo de oxígeno y de la potencia aeróbica"."La pseudoanemia -según los autores-, es más frecuente que la pérdida de sangre y se normaliza entre tres y cincos días después de cesar el ejercicio. Además, es importante diferenciarla de la hemólisis mecánica, de los déficits de hierro, de pérdidas gastrointestinales y de pérdidas debidas al sudor o a una pobre absorción del hierro. De cualquier forma, es difícil diagnosticar la anemia y evaluar el tratamiento más adecuado".

Sarcopenia: Algo más que la disminución de la masa muscular

Durante mucho tiempo los profesionales de la actividad física hemos estado abocados a la tarea de mejorar el perfil muscular, con el afán de aumentar la performance de distintas variables de esfuerzo. Los más diversos métodos han sido puestos en práctica con la intención de diagnosticar, analizar y mejorar las diferentes capacidades físicas para cualificar el rendimiento en cualquiera de sus formas, sea este deportivo o no. Sin embargo, pocas veces reparamos que el tejido muscular, de facto, está íntimamente vinculado a la salud y por ello su conveniente atención podría ayudar grandemente a mejorar la calidad de vida.
En nuestro día a día profesional, es común depositar los objetivos en la atención de los músculos para optimizar las diferentes potencialidades físicas. Sin embargo generalmente no se dimensiona acabadamente lo que representa la masa muscular para la salud en general.
Desde no hace mucho tiempo se viene poniendo un especial énfasis en el análisis de la cantidad de músculo que una persona tiene y su asociación directa o indirecta con diferentes patologías. En este punto justamente, un natural detrimento del tejido muscular ha comenzado a ser visto desde otros aspectos en razón de los intrínsecos vínculos que ello tiene con ciertas patologías en las cuales los músculos son de alguna forma controladores de la homeostasis para que ellas no aparezcan o, si se presentan, su impacto en el organismo sea menor.

La Relevancia del Lactato para el Entrenamiento

Para ganar una medalla en un evento internacional, se requiere en el nadador una capacidad de performance muy alta. Por lo tanto, no sólo es necesario completar una cantidad de trabajo de entrenamiento sino también esforzarse por lograr la más alta efectividad en la preparación. El lactato (La) es, actualmente, la medida más común que nos permite, primero evaluar la performance atlética, y segundo, monitorear el trabajo de entrenamiento. Aunque algunos estudios mostraron las diferentes formas de utilización de los tests de lactato en el campo de la supervisión científica del entrenamiento, la interpretación de los resultados y sus aplicaciones en el entrenamiento son, a menudo, discutibles. En este artículo hemos reunido resultados experimentales de supervisión de entrenamientos de acuerdo al significado de VO2 máximo, tests de lactato y frecuencia cardíaca. Consideraremos la aplicación de estos parámetros para analizar la capacidad de performance del nadador, para predecir óptimas intensidades de entrenamiento, y finalmente, no menos importante, el periodo de entrenamiento entre dos tests. El objeto de este artículo es buscar la aplicación de métodos basados y probados en estudios experimentales. Sólo este camino garantizará un registro objetivo de qué esta pasando durante el entrenamiento y por lo tanto proveerá una asistencia confiable y exitosa al evaluar y ajustar el programa de cada nadador, individualmente.

PASE, TIRO Y HABILIDAD CON BALÓN

Consideramos pase como la acción técnica que permite establecer una relación entre dos o más componentes de un equipo mediante la transmisión del balón por un toque. Es el principio del juego colectivo y nos permite llegar al objetivo previsto en el menor tiempo posible.
El tiro es la acción técnica consistente en todo envío de balón sobre la portería contraria. Acción suprema del fútbol y último golpeo del balón que realiza un atacante sobre la portería adversaria.
Habilidad es la capacidad de dominar el balón por el jugador por suelo o aire mediante más de dos contactos. Puede ser habilidad estática (jugador y balón en el sitio) o habilidad dinámica (jugador y balón en movimiento).